Dios habla al corazón dispuesto

Cita bíblica
“Habla, Jehová, porque tu siervo oye.”
1 Samuel 3:10, RVR1960
Meditación
Dios sigue hablando hoy, pero pocos escuchan. Como afirma A. W. Tozer, el problema no es que Dios no hable, sino que el ser humano no escucha. El ruido del mundo puede ahogar su voz; por eso, un corazón dispuesto es esencial para oírla.
Dios habla a través de su Palabra, del Espíritu Santo y de las circunstancias. Escucharlo requiere atención, silencio y disposición. La obediencia comienza al prestar oído, aunque muchas personas desean recibir dirección sin detenerse a escuchar a Dios.
La voz de Dios guía, corrige y transforma. Quien sirve debe aprender a discernirla, porque no toda voz proviene de Él. La comunión profunda permite reconocer su voz y cultivar sensibilidad espiritual.
Escuchar a Dios es un privilegio espiritual. La desobediencia endurece el oído; la obediencia lo afina. Por eso, todo servidor necesita mantener un corazón sensible y dispuesto.
“Dios siempre está hablando.” — A. W. Tozer
“Mis ovejas oyen mi voz.” — Biblia
Preguntas para reflexionar
- ¿Estoy escuchando la voz de Dios?
- ¿Qué cosas me distraen de oírlo?
- ¿Estoy dispuesto a obedecer lo que Él diga?
Oración
Señor, abre mis oídos espirituales. Enséñame a escuchar tu voz. Quita todo ruido que me distraiga y hazme obediente a tu Palabra. Amén.
Recomendaciones
- Practicar momentos de silencio.
- Leer la Biblia con atención.
- Obedecer lo que Dios revela.
Conclusión
Dios sigue hablando. El problema es la falta de escucha. Oír su voz requiere atención, sensibilidad y un corazón dispuesto a obedecer.
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