Dr. Luis Ángel DíazDevocionales para pastores y líderes

La renovación del corazón produce nuevos frutos

Ezequiel 36:26–27 (NVI)

La renovación del corazón produce nuevos frutos

La renovación comienza en el corazón

Ezequiel 36:26–27 (NVI): “Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Pondré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes”.

La restauración espiritual comienza en el corazón. Dios no se limita a modificar conductas externas, sino que promete transformar el interior de la persona. Por medio del profeta Ezequiel, el Señor anunció una obra de renovación profunda que alcanzaría los pensamientos, las motivaciones y la voluntad.

Esta promesa encuentra su cumplimiento en la obra de Cristo y en la acción del Espíritu Santo en la vida del creyente. El cambio cristiano no consiste simplemente en abandonar ciertos comportamientos, sino en permitir que Dios forme en nosotros un corazón que ame su voluntad.

Cuando el corazón cambia, también comienzan a transformarse las decisiones y las relaciones.

Larry Crabb escribió: “Dios busca cambiar el corazón antes que la conducta, porque del corazón brota toda la vida”.

De igual manera, Paul David Tripp afirmó:

“El evangelio transforma el interior de la persona, y esa transformación termina reflejándose en toda su manera de vivir”.

La renovación es progresiva y requiere nuestra cooperación con la obra del Espíritu mediante la obediencia, la oración y la meditación en la Palabra. Dios continúa moldeando el carácter de sus hijos para que reflejen cada vez más el carácter de Cristo.

Preguntas de reflexión

¿En qué áreas necesito permitir que Dios siga renovando mi corazón?

Identifica las actitudes, los pensamientos o las motivaciones que necesitan ser transformados mediante la obra continua del Espíritu Santo.

¿Estoy enfocado solamente en cambios externos o también en mi interior?

La transformación bíblica comienza en el corazón y luego produce cambios visibles en las decisiones y el comportamiento.

¿Cómo puedo cooperar con la obra del Espíritu Santo?

Obedece la Palabra de Dios, cultiva la oración constante y permanece dispuesto a recibir corrección y formación espiritual.

Recomendaciones

  • Pide al Señor que examine diariamente tu corazón.
  • Practica momentos de silencio para reflexionar sobre tu vida espiritual.
  • Procura crecer tanto en carácter como en conducta.

Oración

Padre, renueva mi corazón conforme a tu voluntad. Forma en mí el carácter de Cristo y ayúdame a responder con obediencia a la obra de tu Espíritu. Amén.

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