Oración de gratitud por un nuevo día, perdón y obediencia a Dios. Es apropiada para comenzar la mañana pidiendo protección, provisión y bendición para toda la familia.
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Señor, estamos agradecidos contigo en este 20 de septiembre porque nos das un nuevo día.
Nos permite experimentar la vida una vez más. Gracias Señor mío por este nuevo día y queremos orar delante de tu presencia en acción de gracias por lo que tú has hecho en nuestras vidas. Gracias mi Señor, por tu amor y por tu misericordia. Gracias Padre Amado. Venimos delante de ti para pedirte perdón por nuestros pecados. Porque si queremos iniciar el día de la forma correcta,
debemos primero pedir perdón por nuestros pecados. Señor, perdona nuestras faltas delante de ti.
Te hemos ofendido. Necesitamos mantener comunicación contigo. Pero también te pedimos e intercedemos para que perdones el pecado de nuestra familia. Nos ayudes a rectificar mi Señor porque solo así tendremos tu respaldo durante este día. Gracias Señor Amado porque tú siempre estás allí para bendecirnos, para ayudarnos, para hacer prosperar nuestra vida. Señor, humildemente delante
de ti. Estamos adorándote. Estamos reconociendo tu soberanía, tu poder y autoridad. Y estamos mi Señor sorprendidos. De cómo funcionas tú en cuanto a tu carácter. No podemos comprender tus grandes misericordias. Tu gran amor no lo podemos comprender. Tu palabra dice mi Señor en números 1418. El Señor es lento para la ira y abundante en misericordia. Y perdona la iniquidad y tragresión. Más de
ninguna manera tendrá por inocente al culpable, sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación. Al profundizar mi Señor en el tema de la ira, podemos comprender mi Señor. Entender que cuando se emplea este término para describir tu carácter,
suele hacerse y sobre todo tu ira la aplicas para defender a tu pueblo o a tu nombre. Y debido a mi Señor a que tú quieres redimir a tu pueblo, siempre estás advirtiendo este tipo de declaraciones mi Señor. Así que Dios amado tanto en el antiguo como en el nuevo testamento, siempre tu misericordia,
siempre tú estás advirtiendo a tu pueblo. Pero la mayor expresión de misericordia para evitar tu ira es que enviaste a tu hijo a morir en la cruz del Calvario para perdonar los pecados de todos aquellos que se arrepintieran. Señor, no podemos comprender a profundidad tu carácter, pero podemos confiar en que tú vas a administrar justicia en nuestra vida. Esta declaración mi
Señor. Moisés la realizó un momento crítico en el que él estaba pidiendote que tuvieras misericordia y perdón de tu pueblo y declara quién eres tú. Así que Señor, nosotros en esta hora te pedimos que nos ayudes a entender mejor los misterios de tu amor redentor, pero no sólo entenderlo sino a someternos a tu amor, sabiendo que tu justicia y tu misericordia estarán allí
presentes y sobre todo en la experiencia de la muerte de la cruz. Podemos entender mi Señor, la expresión máxima de tu amor, pero también debemos de entender que tú mi Señor no perdonarás la desobediencia, la tragresión, la maldad de aquel que peca constantemente delante de ti y no se arrepiente de sus faltas. No, Señor amado, tú no te olvidarás de esto. Ayúdanos por
favor a enderezar caminos torcidos. Ayúdanos por favor a enderezar nuestra propia vida.
Necesitamos mi Señor humillarnos delante de ti en este día. Perdónanos, por favor. Perdónanos, queremos cubrirnos con tu amor y con tu misericordia. No queremos, no queremos Padre mío, que esa justicia o que esa ira divina sea aplicada a nosotros, porque eso sería un desastre terrible.
Por eso tú, Señor, provees esa oportunidad en la que nosotros podemos acercarnos delante de ti.
Debemos valorar la muerte de tu hijo amado en la cruz del Calvario. Tenemos que valorarla y atesorarla. Tenemos que guardarla en nuestro corazón y mantener una actitud permanente en nuestra vida de agradecimiento, de humillación, delante de tu presencia. Señor, en esta mañana.
Queremos pedirte que este día sea un día en el que nosotros conscientemente vivamos para tu gloria y para tu honra. Vivamos mi Señor experimentando tu amor y tu misericordia.
Queremos Padre mío que este día podamos respetarte. Podamos entender, mi Señor, que tú estás dándonos una nueva oportunidad. Una oportunidad en donde nosotros, si tan solo, nos arrepentimos de nuestros pecados y empezamos a trabajar en enderezar nuestros pasos. Tu misericordia y tu amor serán grandemente para nuestra vida, Señor. Así que Dios amado en esta mañana,
honramos tu nombre. Queremos, Señor mío, queremos ser conscientes, que nos exponemos cuando no estamos dispuestos a pedirte perdón. Señor, en esta época en la que hay muchos cristianos que lamentablemente se han apartado de tus caminos, que han tomado decisiones equivocadas, muchos cristianos que se han apartado de las iglesias, porque lamentablemente creyeron de
que pueden vivir sin el asesoramiento pastoral, creyeron que pueden vivir el evangelio sin estar en comunión como comunidad de cristianos, que creyeron que no es necesario asistir al templo.
Señor, es un engaño del enemigo. Tu palabra nos exhorta a que hagamos tales prácticas para nuestro propio crecimiento. Señor, en esta hora oramos por cada uno de sus cristianos, que se han apartado de tus caminos, que se han apartado de esas prácticas espirituales que los bendice y que lamentablemente, Señor, paso a paso, descomponen su vida espiritual, su vida moral y ética y se
exponen a lo que esta palabra nos está indicando en esta hora. Señor, oramos para que tu espíritu santo nos ayude a entender que tú no estás jugando, mi Señor. Tú estás en serio con nosotros y nosotros necesitamos estar en serio contigo. Así que, Señor, ayúdanos, por favor, a tener una vida de oración que permita obtener esas bendiciones tuyas como lo es de tu perdón y misericordia.
Señor, ayúdanos a cuidar nuestras decisiones, nuestros pasos, mi Señor, porque no queremos afectar a nuestra descendencia. Si nosotros, Señor mío, mantenemos una vida de oración, de búsqueda, de misericordia y de perdón tuyo, una vida de arrepentimiento, vamos a entender y vamos a tener la seguridad de que tú tendrás misericordia de nuestra descendencia. Señor,
ayúdanos a enseñar a nuestra familia lo que significa tu amor, lo que significa tu misericordia, lo que significa arrepentimiento, perdón de pecado, sumiación, adoración, sugestión a ti. Ayúdanos a enseñar a nuestra familia porque esa es la forma en la que podemos bendecirlos, esa es la manera en la que podemos ayudarles a ellos, a enderezar sus pasos y también adquirir compromisos personales
contigo. Mi Señor, en esta mañana, oramos para que tú nos ayudes a ser maestros del bien, tanto a los padres como a las madres, a ser maestros y maestras del bien, para poder enseñar a nuestros hijos a lo que significa vivir sometidos a ti, mi Señor. Esto hará que ellos también trasladen a sus hijos las mismas buenas prácticas que les enseñamos, lo cual garantizará tu misericordia
sobre toda nuestra descendencia. Señor, deseamos prosperidad y bendición sobre nuestra casa. Ayúdanos a obedecerte, ayúdanos a humillarnos delante de ti. Señor, en este día, queremos declarar tu bendición, queremos declarar tu prosperidad y, Padre Amado, como siempre lo hacemos, oramos por el pan nuestro de cada día. Señor, te pedimos que nos des el alimento diario para este día. Queremos, Señor,
hacerlo en fe, en obediencia, delante de ti. Gracias, Padre Mío, por este día. Te pedimos que nos protejas, te pedimos que nos bendigas, que nos ayudes a obedecerte cada vez mejor, para que podamos tener mejores resultados en nuestra vida. Gracias, Dios Amado, sea prosperada nuestra familia en el nombre de Cristo. Gracias, Padre. Amén, mi Señor.