Basada en el Salmo 37, pide vivir con fidelidad, paciencia y gratitud, dejando el presente y el futuro en manos de Dios. Es apropiada para comenzar la mañana y orar por la familia.
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Mi Señor y mi Dios, en esta mañana, de 29 de septiembre, estamos agradecidos delante de Ti, Padre Eterno, Señor Amado, Dios Eterno, Creador del Universo.
Ante Ti venimos para agradecerte, para adorarte, para ofrecerte nuestra gratitud delante de Ti, nuestra adoración. Venimos en esta hora para humillarnos delante de Ti, para reconocer tu poder, tu gracia, tu misericordia y amor para con nosotros. Venimos delante de Ti, mi Señor, porque Tú eres un Dios que hace favores y misericordias, Tú eres el Dios
que realiza grandes beneficios y milagros para cada uno de nosotros. Gracias. Muchas gracias por tu misericordia. En esta hora venimos delante de Ti a pedirte perdón por nuestros pecados. Reconocemos los pecados cometidos delante de Ti y los declaramos en esta hora, Señor. Declaramos nuestras faltas delante de Ti. Y te pedimos que nos perdones por favor. Estamos arrepentidos, mi Señor, y queremos de tu perdón. Necesitamos, mi Señor,
de tu gracia y de tu misericordia. Padre, en esta mañana, honramos tu nombre en esta hora. Glorificamos grandemente tu nombre, mi Señor. Y te pedimos que nos ayudes para guiar nuestra vida de acuerdo a tu eterno propósito. En esta mañana, mi Señor, deseamos que tu misericordia sea de manera poderosa y sobrenatural en nuestra vida, mi Señor.
Gracias, Espíritu Santo. Queremos orar en esta mañana, en base al Salmo 37,3 al 7 que dice, "Confíen el Señor y haz el bien. Establecete en la tierra y mantente fiel.
Delándete en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda el Señor tu camino, confíen Él y Él actuará. Y hará que tu justicia resplandezca como el alba, tu justa causa como el sol del mediodía. Guarda silencio entre el Señor y espera en Él con paciencia. No te irrites ante el éxito de otros, de los que maquinan los pensamientos
malvados. Mi Señor, tu palabra en esta mañana es muy clara. Tu palabra, mi Señor, nos bendice en esta hora. Ayúdanos, por favor, para que cada día, cada mañana, tarde o noche, tomemos tiempo para leer y estudiar, comprender y valorar tu palabra, Señor, porque es la que nos orienta, es la que nos guía. Hacia esos propósitos tuyos, es la que nos instruye acerca de las
actitudes y decisiones que debemos detener. Señor, anhelamos en esta mañana que tu palabra nos bendiga de manera multiplicada, Señor. Pero para ello necesitamos seguir tus instrucciones.
Necesitamos, mi Señor, someternos a tu palabra. Y una de las primeras instrucciones tuyas en este salmo es que confiemos en ti y que hagamos el bien. Necesitamos hacer crecer nuestra confianza en ti, Señor, pero también necesitamos un cambio de carácter en nuestra vida. Necesitamos un cambio en la calidad de nuestras actitudes, de nuestros pensamientos, de nuestras reacciones
y decisiones, de nuestra vida moral, de nuestra vida emocional, de nuestra vida espiritual, mi Señor. Necesitamos hacer el bien, porque es el fundamento a través del cual podemos ser aceptables delante de ti, mi Señor. Y si nosotros hacemos el bien y nos esforzamos, nos instruimos en tu palabra. Y si nosotros confiamos en ti, mi Señor, entonces la bendición
tuya en nuestra vida, en esta tierra, será de manera poderosa y sobrenatural. Pero también, mi Señor, debemos de agregarle fidelidad. Debemos de mantenernos fiel, es decir, mi Señor, no traicionar tu nombre, sino mi Señor, que de esta forma, poder Dios mío, bendecir completamente tu nombre, mi Señor. Padre, ayúdanos, por favor, en el nombre de Jesucristo, para poder
realizar esa obra poderosa, para poder realizar mi Señor de tu gracia y de tu misericordia en esta tierra. Señor, necesitamos en verdad establecernos firmemente en esta tierra, pero para ello debemos ser fieles a ti. Mi Señor, nuestra estancia en esta tierra debe ser de calidad. Para ello necesitamos hacer el bien, mantenernos fieles a ti y confiar en ti, mi
Señor. Necesitamos Dios mío alegrarnos en ti. Necesitamos aprender a darte las gracias y a mantenernos fieles a ti, mi Señor, pase lo que pase. Y entonces si nosotros confiamos en ti, hacemos el bien, nos mantenemos fieles a ti y nos alegramos en ti, mi Señor, tú consideras las peticiones, los deseos de nuestro corazón. Mi Señor, estamos hablando
de que todo propósito que surja de nuestro corazón será mi Dios amado aprobado por ti porque estamos en armonía contigo. Estamos, mi Señor, en conexión con tus principios, con tus valores porque estamos haciendo el bien. Nuestra mente producirá los pensamientos y las metas, los propósitos correctos, mi Señor, porque estamos conectados en ti. Entonces surgirán en nuestra mente y corazón esos deseos genuinos, esas metas correctas que
tú estarás respaldando, mi Señor. No hay mejor bendición que tener tu respaldo en las decisiones que tomamos. Mi Señor, por favor, ayúdanos para realizar este proceso de tal forma mi Dios que tengamos tu respaldo. Mi Señor, esto vale oro, esto vale todo, mi Señor. No hay otra cosa más significativa que el respaldo tuyo porque entonces, mi Señor,
cualquier situación que venga a nuestra vida tendremos el respaldo tuyo para salir bien para lograr resolver cualquier circunstancia negativa y poder aprovechar toda bendición que tú traigas a nuestra vida. Mi Señor, en esta mañana anhelamos de tu misericordia y de tu acompañamiento para lograr mi Señor hacer cumplir tu propósito en nuestra vida.
Tu palabra también, mi Señor, nos instruye a que debemos encomendar a ti nuestro camino.
Es decir, Dios amado, poner en tus manos cada momento de nuestra existencia en esta tierra y que podamos, mi Señor, lograr confiar en ti y entonces tú actuarás, mi Señor. Tu actuación a favor nuestro es de gran beneficio. Tu actuación a favor nuestro es de gran beneficio espiritual, material, económico, social, moral y en todo sentido, Señor amado. Necesitamos
que tú actúes en nuestra vida, pero para ello, mi Señor, debemos de dejar depositado en tus manos nuestro presente y nuestro futuro. Mi Señor, no hay mejor experiencia que dejar la totalidad de nuestra vida en tus manos, porque eso implica confianza total, eso indica de que estamos en verdad totalmente dispuestos para realizar toda acción que tú estás indicándonos
a través de tu palabra. Señor, entonces, si nosotros confiamos en ti, si hacemos el bien, si nos mantenemos fieles, si nos alegramos en ti, si encomendamos a ti nuestro camino, tú actuarás y entonces en esas condiciones tu justicia, mi Señor, resplandecerá sobre nosotros, así como la luz del día, mi Señor, así como surge en la mañana el sol y va
subiendo, subiendo hasta que la el día es perfecto, a sí mismo, mi Señor, tú iluminarás completamente con tu justicia en nuestra vida. De manera, Señor, que debemos de guardar silencio ante ti, debemos de esperar con paciencia en ti, mi Señor, debemos de mantenernos sin irritarnos ante los éxitos de otros, sobre todo de los malvados, mi Señor, porque tú tienes una bendición para cada persona que habita en esta tierra, tú tienes una bendición
específica, Señor, y debemos de guardar silencio ante ti, debemos de esperar en ti ante el progreso de otros. Ayúdanos y libra nuestro corazón de la envidia, libra nuestro corazón de todo sentimiento que no sea agradable a ti ante el progreso de otros. Más bien, Señor, ayúdanos a mantenernos firmes, fieles a ti, a mantenernos esperando nuestra bendición
y agradeciendo la bendición de otros. Padre amado, que pedimos que tu misericordia sobreabunde nuestra vida, oramos, Señor, en esta mañana para que tu Espíritu Santo haga prosperar nuestras decisiones, así que, Padre amado, en esta mañana decidimos confiar en ti, decidimos hacer el bien, decidimos mantenernos fieles a ti, decidimos alegrarnos en ti en nuestra adoración, decidimos poner nuestro futuro, nuestro presente y futuro en
tus manos hoy, decidimos, Señor mío, totalmente confiar en ti, y entonces esto nos asegura mi Señor, que tú actuarás a nuestro favor. Padre amado, anhelamos en el nombre de Jesucristo que la misericordia de tu Espíritu Santo sea en verdad multiplicada sobre nosotros. Padre oramos para que tu bendigas a nuestra familia, que tú protejas el salir y el entrar de cada
miembro de nuestra familia, sea cercano o lejano, que tu protección esté sobre ellos, declaramos bendición, Señor mío, de protección sobre nuestros familiares, oramos Señor para que la salvación los alcance a aquellos que se han apartado de ti, oramos Señor para que en el poder de tu Espíritu Santo hagas una obra poderosa y maravillosa en cada uno, Señor. Oramos Dios mío por la salud de nuestra familia. Espíritu Santo, provee salud mi
Señor. En el nombre de Jesús todo enfermo sea sanado, todo el que esté triste sea consolado por ti, Señor, todo el que esté desanimado sea levantado en su ánimo Dios mío y nos ayudes a ver el gran futuro poderoso que tú tienes para nosotros en esta tierra y en la eternidad. Mi Señor, estamos en esta mañana orando, mi Dios, de tal forma que a través de la unidad en esta
oración vamos a poder Dios mío glorificar poderosamente tu nombre, mi Señor. Padre amado, oramos para que así sea, oramos para que tu misericordia nos bendiga, Señor. Oramos Espíritu Santo para que tu gracia, para que tu salud, tu bendición sea sobre cada familiar nuestro, oramos también, Señor amado, para que tú resuelvas toda crisis, todo problema en cualquier
miembro de nuestra familia que les des la sabiduría, el discernimiento para poder decidir, pensar correctamente y decidir bien, mi Señor. Oramos también, Dios mío, para que tú proveas el alimento diario a cada habitante de nuestra comunidad. Oramos, Señor, para que tú proveas el alimento diario a cada miembro de nuestra familia que en la mesa de cada familia haya alimento,
mi Señor. Padre amado, gracias te damos, porque tu misericordia siempre se manifiesta de manera sobrenatural en nuestra vida Dios amado, porque tú siempre te manifiestas de manera poderosa en nosotros, mi Señor. Así que haz prosperar nuestra oración, haz prosperar nuestro camino en el nombre de Cristo lo pedimos en esta mañana, mi Señor. Agradecemos tu presencia en el nombre de Jesús.
Amén y amén, mi Señor.