Oración para confiar plenamente en Dios, perseverar con la mente en sus promesas y recibir su paz. También pide consuelo, sanidad, fe y provisión para las familias y sus trabajos.
Oremos juntos Seguir el texto automáticamentePulse un párrafo para escucharlo desde ahí.
Mi Señor, en esta mañana de 26 de septiembre estamos muy agradecidos contigo Señor, tu amor y misericordia muy especiales para nosotros, mi Señor.
Así que en esta mañana te pedimos que recibas nuestra adoración, Señor Amado, humillados delante de tu presencia.
Perdona nuestros pecados, mi Señor, y ayúdanos para que podamos estar delante de tu presencia con la actitud correcta de arrepentimiento para recibir de ti, mi Señor, tu perdón.
Padre en esta hora en el nombre de Cristo necesitamos de tu gracia y de tu misericordia, por ese motivo, Señor, venimos delante de ti a pedirte perdón por nuestros pecados, mi Señor.
En el nombre de Jesucristo, mi Señor, estamos delante de tu presencia, agradecidos por la bendición que nos das, mi Señor, de orar delante de ti, de acercarnos delante de ti, mi Señor, y encontrar lo que tu palabra nos dice, ese oportuno socorro para nuestra vida, mi Señor nos acercamos delante de ti, porque sabemos que tú eres el que tienes la solución para todos los diversos problemas que hay en nuestra vida.
Así que, Señor, en esta mañana te adoramos y te bendecimos, mi Dios.
Uno, Señor mío, en esta mañana, orar en base a Isaías 26, versículo tres, que dice, tú guardarás en completa paz, tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado, confiada en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.
Mi Señor, te damos gracias, te damos gracias porque tu paz es excelente, danos de tu paz, mi Señor, porque esta sobrepasa todo entendimiento, como está nuestra vida, sentimos que estamos apresurados o precipitados, sentimos que hemos perdido el control, la paz, la tranquilidad, está mi Señor, por el contrario solemos experimentar una sensación de paz cuando tú
estás con nosotros.
Así que, Señor amado, los problemas son diversos, quizá estemos experimentando una situación intermedia o a lo mejor, momentos de preocupación, momentos de paz, cualquiera sea la situación que estemos pasando, Señor, nuestra oración debe ser muy clara, confiar en ti, confiar en ti porque tú nunca nos vas a fallar, tú nos vas a dar de tu paz.
Así que, Señor amado, ayúdanos a estar dependiendo completamente de ti, mi Señor, para que podamos tener el beneficio de tu palabra, que podamos lograr, mi Señor, que tu gracia y misericordia nos bendiga multiplicadamente, mi Señor.
Tu palabra dice que tú nos guardarás en completa paz, esto, Señor, significa, en verdad, paz tuya, mi Señor, tú la prometes, tú la prometes, es porque tienes esa paz para cada uno de nosotros, mi Señor, tú nos animas a que guardemos esa paz perfecta, esa paz, mi Señor, que viene a ser el xalón, la perfecta paz, la paz profunda, la paz espiritual, no solamente
es una paz meramente emocional, sino que es espiritual, mi Señor.
Así que, Dios amado, en esta mañana te damos gracias porque a través de esta paz perfecta, total y completa que tú nos das, podemos tener, no solamente momentos de tranquilidad, sino una vida de tranquilidad en tus manos.
Señor, ayúdanos para poder experimentar esa verdadera paz, esa verdadera paz, mi Señor, que es la que alimenta toda nuestra existencia, nuestra vida, tanto emocional, física como espiritual y psicológica, Señor amado.
Padre en esta hora, te pedimos delante de tu presencia que nos des, por favor, esa perfecta paz, y tú, mi Señor, nos vas a guardar, nos vas a guardar en ella, nos vas a guardar en tu paz, mi Señor. También Dios amado, tu palabra es muy clara en esta mañana para con nosotros, que aquel cuyo pensamiento en ti persevera.
Mi Señor, esto es muy especial para nosotros, y queremos en verdad Dios amado insistir.
Insistir, Señor amado, porque tú eres la fuente de toda paz, tú eres mi Señor que atravede nuestra perseverancia, es que nos das estos grandes favores y misericordias.
Necesitamos perseverar, Señor mío, necesitamos mantenernos estables, firmes, sólidos en la búsqueda de esta perfecta paz, mi Señor.
Pero Dios amado, tu palabra nos hace saber que el pensamiento tiene una acción muy importante en esto, mi Señor. Así que Dios mío se trata de nuestra mente, se trata, Señor, de comprender, se trata de entender, se trata de también comprometernos, mi Señor. Debemos Dios mío hacer funcionar nuestra mente, debemos razonar de manera correcta delante de ti a través de la promesa de tu palabra, Señor amado, y debemos en verdad creer a lo que tú nos
estás indicando. Señor, todo esto tiene su fundamento en el amor a ti. Así que Dios mío ayúdanos a amarte con toda intensidad, con entendimiento, con verdadera reflexión, mi Señor. Tu palabra dice que debemos amarte con toda nuestra mente, según Mateo 22.37, nos dice de que somos transformados por medio de la renovación de nuestra mente en Romanos 12.2, que podemos tener la mente tuya según 1 Corintio 2.16, que no debemos enfocar nuestras
mentes a otras cosas terrenales, según Philip 3.19, sino enfocar nuestra mente en las cosas de arriba, según lo que tú dices en Colossians 3.2. La vida cristiana, mi Señor, no se trata de solo hacer las cosas sin pensarlo, o de experimentar, sino que también acerca de pensar, y en dónde perseverar en nuestro pensamiento. Eso es esencial en nuestro caminar, hacia ti Señor mío, en nuestro caminar cristiano es esencial nuestro pensamiento. Ayúdanos
por favor a alimentar nuestro pensamiento con tu palabra, danos la voluntad Señor mío, la fortaleza de voluntad, de decisión para mantener cada día un tiempo, para poder estudiar leer tu palabra, Señor, y poder alimentarnos de esa palabra que bendiga nuestra vida, Señor Amado. Padre en esta hora, te pedimos por favor que nos ayudes para que podamos lograr concentrarnos en esto, mi Señor, y que nuestra mente sea efectivamente la que nos ayude para
concentrarnos en tus promesas. Ayúdanos para poder controlar las distracciones, el enemigo no nos distrae, Señor mío, inclusive busca la forma de apartarnos del pensamiento correcto, mi Señor, así que en esta mañana te pedimos que por favor nos libres de toda distracción del enemigo, de toda distracción, de toda perturbación, que busca confundirnos, que busca apartarnos de tu amor y de tu misericordia. Señor, queremos de tu paz, queremos de tu
presencia, queremos ser guardados en tu paz, y necesitamos, mi Señor, mantener nuestros pensamientos muy firmes, mantenernos muy sólidos, Padre Amado, debemos, Señor mío, permanecer en ti, así que, Señor, en esta mañana deseamos que tu gracia y misericordia sea sobre nosotros, mi Señor. Tu palabra, Dios mío, también nos hace saber que la confianza tiene un lugar importante en todo este proceso, Señor mío, la confianza en ti, mi Señor,
necesitamos, Padre mío, entender que todo esto es producto de nuestra fe, de nuestra confianza en ti, mi Señor. Es importante, Dios mío, que entendamos que para poder permanecer en nuestros pensamientos en ti, mi Señor, necesitamos confiar en tu palabra. Siempre, Dios mío, la confianza en ti será vital, será importante, será clave, mi Señor Amado. Esta confianza
en ti es la que nos permite acceder, bendecir y entrar, Dios Amado, a todas esas cantidades de promesas que tú tienes para con nosotros, mi Señor. Así que, en esta hora, Dios Amado, anhelamos, mi Señor, vivir conforme a lo que tú nos estás diciendo, Padre mío, confiar en tu promesa. La confianza perpetua, permanente, sólida en ti, Señor mío, es la que nos va a ayudar a tener resultados. Nosotros somos, mi Señor, exhortados por tu palabra,
a confiar perpetuamente en ti, mi Señor. Según los nos señala este, este pasaje de Isaías, 26 y 3, mi Señor. Somos exhortados a confiar en ti perpetuamente, mi Señor.
Por lo tanto, Dios mío, esta es una promesa de bendición y esa promesa de bendición, mi Señor, trae como resultado, perfecta paz. Porque en ti, mi Señor, en ti está la fortaleza de los siglos, de los siglos, Padre Amado, esta es una palabra fuerte, muy, muy sólida, Señor mío, porque tú nos llamas a depender completamente de ti, a través de nuestras mentes, mi Señor. Y esto, Dios mío, nos ayuda a llevar todo resultado a una situación
en realidad eterna. La fortaleza de los siglos, eres tú, mi Señor. Tú eres el que tienes la fortaleza. Tú eres el que haces la fortaleza. Tú eres la fortaleza de los siglos. Así que, Dios Amado, queremos confiar en ti. Queremos, Dios mío, realizar cosas sobrenaturales, que necesitamos, mi Señor, que tu bendición sea realmente sobre cada uno de nosotros, Padre, en esta mañana. Honramos tu nombre, Señor, a través de esta oración y de todas
estas palabras que hemos señalado delante de tu presencia, Señor mío, oramos para que tu bendición sea sobre nosotros, Padre Amado. Te pedimos que consueles nuestra vida, consuela a aquellos que están desconsolados. Sí, Señor mío, levante el ánimo de aquellos que están desanimados. Provea al que no tiene, Señor mío, y sea tu pueblo siempre dispuesto a humillarse delante de ti, mi Señor. Tu promesa y tu maravillosa bendición es grande,
Dios mío. Anhelamos, Señor, que tu Espíritu Santo venga sobre nuestra vida. Así que, Señor, sana al enfermo, fortalece al decaído, levante el ánimo del desanimado. Provee fe al que ha perdido fe y que haya entre nosotros, mi Señor, bendición abundante, Dios Amado.
Padre, en el nombre de Jesucristo lo pedimos grandemente y te suplicamos que tu misericordia bendiga grandemente nuestra vida. Señor, en esta mañana oramos por la provisión, esa provisión diaria que necesitamos, Padre mío. Oramos por los hogares que no tienen alimentos, Señor. Oramos por aquellos hogares que no tienen los recursos necesarios, mi Señor.
Te pedimos, Padre Amado, que tu por favor hagas una obra en la vida de cada familia que no tiene los recursos necesarios, ni básicos, siquiera, Señor mío. Proveales, por favor, en el nombre de Cristo lo pedimos, que tu misericordia bendiga a esos hogares, mi Señor, proveyéndoles el alimento, proveyéndoles lo necesario, Señor, agua y luz, Padre mío, seguridad a través
de un lugar donde ellos vivan, mi Señor. Oramos por esto, Señor mío. Oramos también, Señor, por todos los empleadores, por todos aquellos que tienen sus pequeños negocios o medianos o grandes negocios, mi Señor. Oramos en el nombre de Cristo para que tu bendigas a todos esos dueños de esos medios en donde hay forma para trabajar, Señor mío. Bendice grandemente, por favor, los negocios. Multiplica, Padre Amado, esas ganancias para que haya
más personas que puedan trabajar allí, Señor Amado. Oramos también, Dios mío, por los trabajos que tu pueblo tiene, Señor. Oramos para que sea preservado el trabajo de tu pueblo, mientras nosotros nos mantenemos siendo fieles a ti en la administración de nuestras finanzas, mi Señor. Sea tu Espíritu Santo multiplicando el trabajo, multiplicando las finanzas, multiplicando
el alimento, la protección, la provisión, multiplicando el trabajo, Señor mío. En el nombre de Cristo ayúdanos en esta mañana, Señor, para poder bendecir la vida de cada familia. Gracias, Dios Amado, en esta mañana por darnos la bendición de orar. En el nombre de Cristo lo declaramos, Señor. Gracias, Padre. Amén y amén, mi Señor.