El Espíritu Santo hace posible la comunión con Dios

El Espíritu Santo hace posible la comunión con Dios
“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu.” (Romanos 8:16, RVR1960)
La comunión con Dios es posible gracias al Espíritu Santo. Como enfatiza A. W. Tozer, sin el Espíritu la vida cristiana es imposible, pues Él es quien revela a Dios al creyente.
El Espíritu Santo guía, consuela y enseña. No es una fuerza, sino una persona divina. Nuestra relación con Dios depende de su obra; por eso, el creyente debe aprender a depender de Él. Ignorar al Espíritu Santo limita la experiencia espiritual, mientras que vivir bajo su dirección produce transformación, convicción y propósito.
La comunión con Dios es una obra sobrenatural. El Espíritu Santo hace real la presencia de Dios y nos permite reconocer su voz. Por ello, necesitamos cultivar sensibilidad espiritual, buscar su llenura y obedecer su dirección.
“El Espíritu Santo hace real a Dios para nosotros.” — A. W. Tozer
“Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.”
Vivir en el Espíritu es vivir en comunión con Dios. Sin Él no hay vida espiritual plena.
Preguntas para reflexionar
- ¿Dependo del Espíritu Santo en mi vida diaria?
- ¿Escucho su voz?
- ¿Estoy lleno del Espíritu?
Recomendaciones
- Buscar la llenura del Espíritu.
- Practicar la sensibilidad espiritual.
- Obedecer su dirección.
Oración
Espíritu Santo, guíame cada día. Enséñame a depender de ti. Habla a mi corazón y llena mi vida con tu presencia. Amén.
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