Dr. Luis Ángel DíazDevocionales para pastores y líderes

El mayor problema es la falta de hambre espiritual

Mateo 5:6

El mayor problema es la falta de hambre espiritual

El peligro de la apatía

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.”
— Mateo 5:6, RVR1960

La falta de hambre espiritual es uno de los mayores peligros para quienes sirven. El problema no es que Dios no se revele, sino que el ser humano no lo busca.

La sensación de saciedad espiritual produce apatía; en cambio, el hambre espiritual impulsa la búsqueda. Dios responde al corazón que lo anhela.

La iglesia no necesita solamente más programas: necesita más hambre de Dios. El avivamiento comienza en un corazón hambriento.

“La falta de deseo es la causa de la falta de experiencia.”
— A. W. Tozer

“Dios llena al que tiene hambre.”

Preguntas para reflexionar

  • ¿Tengo hambre de Dios?
  • ¿Qué ha enfriado mi pasión espiritual?
  • ¿Qué debo dejar para buscar más a Dios?

Oración

Señor, despierta en mí hambre por ti. Quita la apatía espiritual y hazme desear tu presencia. Llena mi vida con tu gloria. Amén.

Recomendaciones

  • Ayunar regularmente.
  • Reducir las distracciones mundanas.
  • Buscar momentos de intimidad con Dios.

Conclusión

El hambre espiritual es fundamental. Dios responde a quien lo busca, y el avivamiento comienza en el corazón.

Reflexión basada en el libro “La búsqueda de Dios”, de A. W. Tozer.

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