Inspirada en Jesús al lavar los pies de sus discípulos, pide dejar el orgullo y fortalecer la unidad familiar. Para comenzar el día intercediendo por los seres queridos y la comunidad, con disposición de ayudar a los demás.
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Mi Señor y mi Dios, en este 9 de septiembre estamos delante de ti, mi Señor, para darte las gracias por tu amor, por tu misericordia, por tu generosidad, para con cada uno de nosotros.
Gracias por este día que tú nos has dado, mi Señor. Gracias por este día que nos has dado.
Venimos delante de ti, mi Señor, para humillarnos, para exaltar tu nombre, para adorarte mi Señor, porque reconocemos que tú eres Dios.
Y también mi Señor, venimos a pedirte perdón por nuestros pecados, porque necesitamos estar limpios delante de ti.
Lamentablemente mi Señor, el mundo, Satanás y nuestra propia actitud de pecado nos hacen cometer errores, nos hacen cometer faltas delante de ti, pero en esta mañana venimos para pedirte perdón.
Señor, perdona a nuestro país, perdona a nuestras familias, perdona a nuestra persona. Necesitamos mantener comunicación contigo y la única forma es mantenernos limpios delante de ti.
Para esto mi Señor necesitamos desarrollar todo un proceso permanente que dura toda nuestra vida, para mejorar como persona, para poder llenar nuestra mente de tu palabra y a fin de que a través de esto podamos dedicar siempre tiempo para orar.
Y luego, Señor mío, vendrán cambios significativos en nosotros. Así que, Señor, en esta mañana, delante de tu presencia, estamos mi Señor para pedirte que, por favor, perdones nuestro pecado, mi Dios, perdónanos, Padre mío.
Perdona a nuestro país, mi Señor, necesitamos un país libre de pecado, necesitamos un país con la actitud de arrepentimiento, necesitamos mi Señor que toda la familia de esta nación reconozcan tu nombre, reconozcan tu soberanía, tu poder y autoridad y estemos todos delante de tu presencia para adorarte mi Señor.
Padre, en esta mañana, pedimos tu misericórdia, Señor. Sí, mi Dios, hoy queremos orar en base a Juan capítulo 13, versículo 5, que dice "Luego puso agua en un lebrillo y comenzó a lavar los pies de los discípulos".
Mi Señor, este pasaje es muy significativo, porque muestra tu actitud hacia el servicio, tu humildad y disposición para bendecir a otras personas.
Y tienes tú, mi Señor, quien, a través de este pasaje, nos ayuda a entender que debemos de hacer lo mismo. Tú estás lleno de amor y tú quieres que nosotros estemos llenos de amor, tú estás lleno de espíritu, de servicio, de igual forma nosotros debemos de estarlo, para que podamos, mi Señor, lograr que nuestro servicio a ti y a los demás sea agradable delante de ti.
Señor, a través de este pasaje, nosotros entendemos que debemos ser humildes. Tenemos que estar dispuestos a servir a quien quiera, a cualquiera que sea, Señor.
Así que, Dios mío, por amor, tú te humillaste y lavaste los pies de los discípulos.
Y nosotros, mi Señor, quiénes somos para no hacerlo. Así que, mi Señor, en esta mañana, delante de tu presencia, estamos, Padre, para disponernos a servir, primeramente, a nuestra familia.
Y luego, a los demás, mi Señor, ayúdanos, por favor, para poder servir en el hogar, para poder ser instrumento de bendición para nuestra propia familia, sirviendo humildemente, dispuesto a dar lo mejor para que el hogar funcione mejor.
Señor, en esta mañana, queremos pedirte que cada hogar reciba de ti esta bendición, Señor. Cada hogar, Dios mío, pueda entender cada miembro de la familia, pueda entender, mi Señor, que el servicio es una de las formas en las que nosotros estamos demostrando que amamos a nuestros familiares, servirles a ellos.
Señor, ayúdanos, por favor, para que nuestra principal forma de servir a nuestra familia sea a través de la oración, a través del clamor y luego a través del servicio.
Servir, Señor mío, a nuestra familia es también una señal de amor, por lo tanto, Dios mío, el clamor, por nuestras familias y el servirles, es justamente señales correctas que demuestran cuánto te amamos, cuánto te respetamos, cuánto amamos a nuestra familia y cuánto lo respetamos.
Señor, necesitamos en esta hora cambiar la forma en la que hemos venido haciendo las cosas, porque no se trata de servirse, se trata de servir.
Señor, oramos para que en esta mañana tu misericordia bendiga cada familia, Señor, y haya en cada hogar espíritu de servicio, no en disposición sino espíritu de servicio, es decir, que nuestra voluntad la pongamos a funcionar para bendecir con el servicio a los demás.
Y de esta forma, Señor mío, vamos a poder construir solidaridad, podremos construir unidad, podremos construir misericordia.
Podemos, mi Señor, cambiar el ambiente de nuestra familia, tanto cercana como lejana, a fin de que las relaciones familiares sean fortalecidas y crezcan.
No importa que estemos lejos o que tan lejos, mi Señor, pero sobre todas las cosas, debemos de estar siempre listos y dispuestos para servir, principalmente a través de la oración y luego a través del servicio.
Señor, en esta mañana queremos hacer lo que tú hiciste, queremos ser humildes, y una de las primeras señales de la persona humilde es la disposición a servir a los demás.
Señor, necesitamos entender la realidad de estas cosas para que no nos confundamos y que podamos entender claramente, muy claramente, mi Señor, que el servir a los demás es una señal también de humildad, no sólo de amor sino también de humildad.
Así que padre, en esta hora, en el nombre de Jesucristo, delante de ti estamos, mi Señor, para pedirte que nos ayudes a repensar la fe, que nos ayudes a entender que necesitamos en verdad.
Ser humildes, delante de ti primeramente y delante de los demás mostrando nuestra humildad a través de servir, servir mi Señor amado, servir no es solamente palabras, servir son acciones.
Así que, Señor, por favor, danos la bendición de poder mantenernos en oración como la principal práctica de servicio a los demás, de bendición para los demás, y luego, Señor, danos la oportunidad cuando sea el momento, cuando tengamos la oportunidad de hacerlo, que podamos servir a nuestros familiares, primeramente a los de casa y luego a los lejanos.
Familiar es mi Señor, que tú has permitido que vayan entrando a la familia, mi Señor y ahora hay una gran familia, Dios mío, hay padres, hay hermanos, hay primos tíos, cuñados, con cuños, hay suegros, mi Señor, hay abuelos, mis abuelos, etc. Dios amado.
Por favor, oramos para que tu Espíritu Santo nos bendiga sirviéndonos unos a otros, amando Dios mío a la familia, respetándola, solidarizándose, Señor mío, en los momentos de necesidad, y poder mi Señor interceder fuerte, fuertemente a través de la oración,
para que la salvación alcance a cada miembro de la familia, para que la salvación alcance mi Señor, para que la bendición tuya de salvar a los demás, sea una realidad en toda nuestra familia, Señor.
Padre anhelamos para que tu Espíritu nos ayude a unirnos en oración, todos los que estamos alrededor de este audio de oración, Señor, de este tiempo, declamor, podamos mi Señor hacerlo en fe, en obediencia a ti, mi Señor, porque en esta época necesitamos construir fuertemente la unidad de la familia, necesitamos mi Señor fuertemente construir esa actitud, disposición de adorar tu nombre,
de servirte, de servir a los demás, de ser humildes, primero delante de ti y luego delante de los demás, por favor mi Señor, sea arrancado en nuestro corazón, toda actitud de actancia, toda actitud de orgullo mi Señor, y ayúdanos por favor para no pensar en el otro en cuanto a estos aspectos de orgullo y de vanagloria, sino de nosotros mismos,
porque los principales responsables de eliminar todo esta, todo este pecado de orgullo, Señor mío, somos nosotros mismos, así que mi Señor queremos y necesitamos con urgencia tu intervención en nuestra propia vida, Señor, y luego en la familia para que podamos mantener la unidad, mi Señor necesitamos también interceder en esta hora por nuestra comunidad,
oramos Señor para que tu hables al corazón de cada uno de los miembros que habitan esta comunidad, trata con ellos mi Señor, danos a nosotros la oportunidad de trasladarles tu palabra, de transmitirles la experiencia del evangelio para que ellos entiendan mi Señor que necesitan completamente de ti,
Señor en esta época de dificultades o problemas, cualquier circunstancia que esté pasando en la comunidad, oramos Señor para que haya mensaje de salvación, intercedemos Señor por la cobertura de tu Espíritu Santo para cada miembro de esta comunidad, para cada familiar, para cada familia, para cada persona que habiten esta comunidad, Señor,
a través de esta oración, Dios mío, nosotros estamos demostrando cuánto valoramos nuestra comunidad, cuánto te amamos a ti, cuánto los amamos a ellos, mi Señor, y posiblemente no conozcamos muy bien algunos de ellos,
pero mi Señor, la oración, la oración, mi Dios, es fundamental para el cambio de una comunidad, así que Padre mío, oramos por la salvación de nuestra comunidad, oramos mi Señor para que tu misericordia sea entregada a cada familia a mi Dios y que cada familia de esta comunidad,
pueda entender que eres tú el que bendices, eres tú el que provocas toda clase de bendición, mi Señor, para que de esta forma desarrollen una actitud de agradecimiento y de búsqueda de tu nombre, Señor ayúdanos a no parar la evangelización, a no parar, a no detener nuestro proceso de intercesión, de oración por los demás, por la comunidad Padre mío, ayúdanos a no detenernos en el testimonio personal para que otros conozcan tu nombre,
ayúdanos por favor, danos la capacidad para poder experimentar tu gracia y lograr de esta forma bendecir la vida de otras personas a través del testimonio, Señor, danos la bendición de ver a otras personas de esta comunidad entregándose a ti, por favor en el nombre de Cristo oramos para que seas restaurada la vida espiritual nuestra y la de la comunidad,
Señor, anhelamos que tu Espíritu Santo haga poderosos cambios en los corazones y mentes de todos los que habitamos esta comunidad, mi Señor en el nombre de Cristo ponemos en tus manos la conversión de esta comunidad, ponemos en tus manos tu favor y misericordia, Padre mío, entregado a cada familia y que ellos sean conscientes de que de ti viene la bendición, Señor, en el nombre de Cristo,
Padre mío, oramos también para que tu consueles a todos aquellos familiares o amigos que han perdido a un ser querido cercano mi Señor, Espíritu Santo consuela los grandemente, Padre mío, dales la fuerza, dales la energía, la vitalidad necesaria para poder retomar fuerzas y continuar con su vida mi Señor,
con el proyecto de vida que tu tienes para cada uno, mi Señor consuela fortalece a cada familiar, consuela y fortalece a cada amigo de la familia mi Señor, en el nombre de Cristo oramos para que tu Espíritu Santo provea grandemente, Señor.
Padre mío, oramos en esta mañana para que tu proveas el pan de cada día, danoslo hoy, mi Señor, danos hoy el pan de cada día, por favor, que en la mesa de tu pueblo siempre haya alimento, Señor mío, ayúdanos para que nuestra fe esté en ti y no en lo que tengamos en nuestras manos, sino en ti, mi Señor, porque de ti viene toda clase de bendición.
Señor, que este día sea un día de bendición, un día de éxito y nos mantengamos humildes delante de ti dispuestos a ser dirigidos por tu Espíritu, mi Señor.
Gracias, Padre, en esta hora, gracias, mi Señor, en el nombre de Cristo bendecimos tu nombre grandemente, Señor.
Amén y amén, mi Señor.