Pide firmeza para cambiar, obedecer a Dios y ser ejemplo para los demás. Para comenzar la mañana en oración por la unidad, el consuelo y las necesidades de la familia.
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Mi Señor y mi Dios, en este 8 de septiembre nos presentamos delante de Ti, Señor, para darte las gracias, porque Tú siempre eres bueno y manifiestas Tu bondad continuamente en nuestra vida, mi Señor. Gracias Te damos en esta hora por lo que Tú haces en nosotros, porque Tú No bendices, porque Tú sostienes nuestra vida, Tú nos ayudas, mi Señor, a
vivir la vida de acuerdo a Tu voluntad. Te damos las gracias, Señor mío, por este nuevo día y queremos adorarte, queremos adorarte con todo nuestro corazón, mi Señor. Dios mío, en esta mañana recibe de nosotros esta adoración. Recibe de nosotros, mi Señor, la adoración que Tú te mereces, Dios amado, que sea entregada con todo nuestro corazón, mi Señor, que podamos, Padre mío,
darte las gracias por todo lo que Tú has hecho por nosotros. Así que en esta mañana, primeramente, te adoramos y reconocemos que Tú eres Dios. Pero también, mi Señor, siempre pedimos perdón por nuestros pecados cada vez que oramos, porque sabemos que somos personas débiles y que necesitamos de Tu gracia, de Tu misericordia, de Tu perdón. Mi Señor, perdónanos por nuestros pecados y
ayudanos, Padre mío, para mantenernos siempre dispuestos a pedirte perdón. Danos de Tu misericordia todos los días, que Tu palabra se cumple en nosotros, mi Señor. Grandes son Tus misericordias cada día, grandes Tu fidelidad. Pero para que esto sea activado, para que Tu misericordia sea una realidad en nuestra vida, será necesario, Señor, que cada uno de nosotros estemos bien dispuestos a pedirte
perdón por nuestros pecados. Mi Señor, en esta mañana, desuplicamos Tu misericordia para nuestra familia, Tu favor, Tu acompañamiento, Tu pastoreo, mi Señor, sobre cada miembro de nuestra familia cercana o lejana. Mi Señor, necesitamos que Tu estes siempre pendiente de nosotros para que podamos unirnos siempre a Ti dispuestos a seguir Tu liderazgo, Señor, y a hacer cumplir Tu
palabra en nuestra vida. Son grandes los desafíos que tenemos, pero solamente a través de la oración, solamente a través de la obediencia, podremos lograrlo, Señor. Padre, en esta mañana, queremos basar nuestra oración en Segunda de Timoteo, capítulo 3, versículo 16, que dice "Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para
instruir en justicia". Señor, lo que Tu palabra nos está indicando es algo muy claro, Señor mío, muy claro para cada uno de nosotros. Por el hecho, mi Señor, que necesitamos entender que todo lo que está escrito en Tu palabra es el mensaje que Tu tienes para cada uno de nosotros, es Tu mensaje, es Tu palabra, Señor. Todo lo que está escrito en Tu Biblia, en Tu palabra, Señor, es el mensaje
Tuyo para cada uno de nosotros y este mensaje es útil para enseñarnos y para enseñar a los demás, para ayudarnos y para ayudar a los demás, para corregirnos y para corregir a otros y para poder, mi Señor, mostrar la forma en la que debemos de vivir la vida cristiana. Señor, a través de esta
oración te pedimos que nos ayudes a recibir este gran desafío, porque Tu, mi Señor, deseas que cada uno de nosotros aprendamos de Tu palabra para poder inspirar a los demás. Sí podemos hacerlo, mi Señor. Lamentablemente hay muchos que en vez de modelar un buen ejemplo, lo que hacen es modelar un mal ejemplo, pero ahora en esta mañana, Señor, te pedimos que nos ayudes para que podamos inspirar
a otros, porque una de las razones por las que Tú nos llamaste a Tus caminos es para que podamos inspirar a otros a ser mejores. Para eso, mi Señor, es necesario que todos los días estemos en contacto con Tu palabra. Todos los días la tomemos en nuestras manos y la estudiemos, mi Señor, porque solamente así, Tus principios y valores vendrán a nuestra vida a hacer cambios en nuestra
forma de pensar, lo que determinará todo nuestro comportamiento, mi Señor. Así que en esta hora, Padre mío, te pedimos en el nombre de Cristo que nos ayudes a ser sólidos, firmes en nuestra decisión de ser mejores, porque realmente necesitamos Tu respaldo y para tener Tu respaldo necesitamos cada día, cada semana, cada mes, cada año, aprender cosas nuevas de Ti y aplicarlas
en nuestra vida, sujetar nuestra mente y nuestros pensamientos negativos a Tu inspiradora palabra, Señor, y de esta forma vamos a lograr cambiar, pero sobre todo el cambio viene, mi Señor, cuando en verdad entregamos nuestro corazón a Ti, cuando en verdad mi Señor estamos dispuestos a entregarnos en Tus manos, cuando en verdad Tu Señorío es una realidad en nosotros y eres tú
el que gobiernas a través de Tu palabra en nuestra vida. Es ahí, Señor, donde viene el cambio, cuando hay una conversión genuina y cada uno de nosotros somos conscientes que te hemos recibido en nuestro corazón, somos conscientes que queremos que Tu gobierna es nuestra vida, porque eres tú el que ofreces la vida eterna, otros dioses no la ofrecen y se lo dicen, mi Señor, es una falsedad,
sólo tú el Padre Creador, eres el único que puede ofrecer vida eterna. Por ese motivo, Señor, es que en esta mañana nos estamos sujetando a Ti, a Tu gobierno, a Tus instrucciones, porque queremos asegurarnos que esa palabra de bendición vendrá a nuestra vida, Señor.
Padre, en esta hora te pedimos que nos ayudes para poder cambiar, que nos des paciencia con nosotros mismos, pero también que nos des fe hacia nosotros mismos, que podamos atrevernos a creer en que sí podemos cambiar, que nos atrevamos a confiar, mi Señor, en nuestra propia decisión, que nos ayudes a ser disciplinados, que nos ayudes a ser firmes en la decisión de ser mejores,
cada año que pasa mi Señor, si bien es cierto es un año más, pero también mi Señor, la vida va paso a paso avanzando y también vamos paso a paso teniendo más años y a lo mejor, Señor mío, pocas oportunidades, a medida pasa el tiempo, pocas oportunidades para poder hacer cosas significativas, mi Señor, por ese motivo es que solamente, a través de Tu palabra, de la guianza, del liderazgo
de Tu palabra, es que podemos hacer los cambios que necesitamos, mi Señor, porque es Tu palabra, Dios mío, la que nos ayuda para poder aprender, para poder ayudarnos, para poder corregirnos, para poder vivir como Tú quieres, mi Señor, y solamente en Tu palabra está el testimonio de eso, mi Señor, así que damos gracias a Ti, porque nos permites no sólo ayudarnos a nosotros mismos y
no ayudar a los demás, y principalmente podemos ayudar a nuestra familia, cercana y lejana, Señor mío, pero al fin somos familia, familia es mi Señor que buscan de una y otra forma esforzarse para vivir la vida de la mejor forma, Señor, pero sobre todas las cosas necesitamos entender que hay principios fundamentales que no podemos dejar pasar por alto, como lo es el
respeto a Ti, Señor. Ayúdanos, por favor, para que toda nuestra familia te respete, para que cada miembro de nuestra familia, cercana o lejana, tenga la actitud de respetarte, Señor. Eso indica, Dios mío, entender que eres Tú el Dios creador, el Padre Eterno, el Dios que gobierna todas las cosas, así que, Señor amado, nosotros necesitamos aprender a respetarte, necesitamos también,
Dios mío, respetar y valorar Tu palabra, entendiendo que todo lo que está escrito en Tu palabra es necesario que cada uno de nosotros la practiquemos. Así que, Señor, en esta mañana venimos delante de Ti para agradecerte por lo que Tú haces en nosotros. Danos de Tu palabra, Señor. Ayúdanos para poder aceptar el llamado que Tu palabra nos hace, el llamado al cambio, para poder bendecir nuestra
vida personal a nuestra familia y a los demás, porque a través de los cambios que hacemos, inspiramos a otros. Mi Señor, ayúdanos, por favor, para que esta decisión sea firme, que no la cambiemos, mi Señor, sino que nos mantengamos sólidos, firmes delante de Ti para poder hacer avanzar Tu propósito en nosotros, mi Señor. Oramos, Padre mío, para que Tu sanes a
todo enfermo en nuestra familia. Oramos, Señor, para que todo aquel que haya pasado situaciones críticas de dolor, de desesperación, de situaciones incontrolables humanamente hablando, que cada uno sean consolados por el poder de Tu Espíritu Santo. Mira Dios amado, consuela mi Señor a los miembros de nuestra familia que han visto partir a la eternidad a sus seres queridos,
mi Señor. Padre oramos, para que sea Tu Espíritu Santo que consuele la vida de cada uno. Oramos, también, Señor, para que Tu sanes total y completamente. Esa vida emocional, mi Señor, y des la seguridad, la certeza a cada uno de nosotros de que Tu estás con nosotros y que nunca Te apartará de nuestra vida porque siempre estarás allí para pastorarnos. Así que, Señor, en esta
mañana queremos suplicarte que los corazones desconsolados sean consolados, que los que han perdido el sentido de propósito lo recuperen en Ti, Señor, que aquellos que han perdido la fe recuperen su fe, mi Señor, que los que han perdido paciencia reciban paciencia en esta hora, que los que han estado enfermos sean sanados, mi Señor. Padre oramos, para que a través de este
clamor que hacemos en unidad podamos bendecir la vida de cada uno de nuestros familiares, mi Señor.
Danos, por favor, también la bendición de mantenernos unidos, unidos como familia, pero sobre todo unidos hacia Ti, Señor, porque la unidad de la familia empieza estando unidos a Ti. Oramos, Señor, para que esta unidad sea fortalecida, esta unidad a Ti, mi Señor, sea fortalecida. Y esa unidad a Ti, Señor, es posible solamente si creemos a Tu palabra y si estamos dispuestos a obedecerte y
a someternos a Tus instrucciones. Es así, mi Señor, como podemos mantener la unidad hacia Ti, y en cuanto a nuestra familia, Señor Amado, hace el milagro de la unidad, mi Dios, que cada uno de los miembros de la familia estén dedicados a orar unos por otros, unos por otros, mi Señor, porque es muy necesario, Dios Amado, que toda la familia se mantenga unida primeramente a través
de la oración, Señor. Y a través de esta oración que Tu la estimulas en cada uno, podamos recordarnos de los nombres de cada miembro de nuestra familia para que alcancen misericordia, alcancen bendición. Danos, por favor, la disciplina de orar todos los días por nuestros familiares, mi Señor. En el nombre de Jesús lo pedimos, Padre Amado, coramos también, Señor, para que
Tu proveas el pan de cada día, Señor mío. Prové el pan de cada día, Señor, en la mesa de cada uno de nuestros familiares. Padre Amado, te pedimos que haya trabajo, que haya finanzas, que haya alimento, que haya ropa, que haya protección a través de una vivienda, que haya mi Señor todo lo necesario, salud, tanto física como emocional. Salud mental, mi Señor, que
podamos tomar control de los sentimientos y pensamientos negativos y logremos, Padre mío, adorar Tu nombre y glorificarte con todo nuestro corazón. Mi Señor, en esta mañana honramos Tu nombre y te pedimos también, Señor, por la cobertura de Tu Espíritu Santo para nuestra comunidad, para la iglesia y para todas las familias de la iglesia, Señor, que Tu misericordia los
alcance. Oramos por las familias que viven en la comunidad, que están en aprietos, en problemas diversos, intercedemos por ellos, mi Señor, para que Tu misericordia los alcance Dios Amado. Gracias Espíritu Santo por Tu bendición en esta hora, en el nombre de Cristo. Amén y amén, mi Señor.