Pide perdón, humildad y disposición para servir a Dios y a los demás. Es una oración para confiar en la provisión, la salud, la salvación y la prosperidad de toda la familia.
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Mi Señor y mi Dios, en esta mañana de 14 de septiembre, una vez más nos presentamos delante de Ti, mi Señor, para adorar Tu nombre. Una vez más, mi Señor, nos humillamos delante de Ti para recibir de Tu bendición, Señor amado. Y estamos delante de Tu presencia, mi Señor, para adorarte con todo nuestro corazón. Así que, Señor, en esta mañana, honramos Tu
nombre, Señor, bendecimos Tu nombre, Padre amado. Nos humillamos delante de Ti, Señor, reconociendo Tu soberanía, Tu poder sobre nosotros, porque Tú eres el Padre creador, Tú eres el dueño de todas las cosas que existen, mi Señor. Tú eres el dueño de Dios amado. Y nosotros, como Tus hijos, mi Señor, delante de Tu presencia, Dios mío, estamos para suplicarte en el nombre de Cristo. Que cada uno de nosotros recibamos de Ti esa
misericordia que tanto necesitamos diariamente, Señor. Pedimos, Padre mío, que nos perdones de nuestros pecados, por favor. Perdona a los pecados cometidos, ayúdanos a reflexionar para cambiar. Danos la fuerza de voluntad para poder modificar nuestra vida, Señor mío, que nuestra forma de pensamiento, que nuestra conducta, que todo lo que nosotros hagamos
sea mi Señor evaluado por Tu palabra y que logremos, Dios mío, hacer verdaderos cambios en nuestra vida. Señor, perdónanos, por favor, a cada uno de nosotros, a cada miembro de nuestra familia, perdónanos, Padre mío. Queremos, mi Señor, vivir la vida de manera muy cercana a Ti, y la única forma de lograrlo es mantener nuestra limpieza espiritual delante de Tu presencia, y específicamente, mi Señor, pidiéndote perdón por nuestros pecados.
Señor, en esta mañana, queremos orar en base a Filipenses 4-12 que dice, sé vivir humildemente y se tener abundancia en todo y por todo estoy enseñado. Mi Señor, en este pasaje nosotros encontramos al apóstol Pablo en una situación muy crítica. Él estaba preso, Señor. Él estaba en una condición bien complicada, sin saber lo que le iba a suceder. Sin embargo,
Él expresó su gozo, gozo por lo que tú ibas a hacer para su vida y porque tú ibas a suplir sus necesidades, movilizando de alguna forma los recursos para lograr salir victorioso de esa situación tan crítica, de esa situación de pobreza en la que Él se encontraba a mi
Señor, pero Él dependió completamente de ti para que tú le proveieras lo que Él necesitaba.
Así que, mi Señor, tú suplistes las necesidades de Él. De la misma forma, Dios mío, tú estás supliendo las necesidades, como tu palabra lo dice, Señor, en Filipenses 4-19 conforme a Su riqueza, en gloria, en Cristo Jesús. Mi Señor, los recursos tuyos son muy grandes, muy especiales, Señor Amado. Recursos que están a disposición nuestra,
pero Dios Amado, queremos, mi Señor, ser conscientes, y que cuando el apóstol Pablo pasa por esta situación de gran limitación económica, Él, mi Señor, está en actitud de servicio permanente a ti, suceda lo que suceda, Dios Amado. Así que, Dios Amado, creo que es importante para nosotros aprender que tu provisión, Señor Amado, viene cuando
estamos activos, sirviéndote a ti y a los demás. Ayúdanos, por favor, a encontrar nuestra área de servicio a ti. El apóstol Pablo, mi Señor, Él estuvo sirviéndote llevando tu palabra a diversas naciones y en diversas circunstancias que no siempre eran fáciles, pero Él encontró la forma en cómo servirte, mi Señor, forma que bendijo la vida
de miles y de millones. De igual forma, nosotros, Padre Mío, en esta mañana necesitamos ubicarnos en el área de servicio que sea útil para otros, Padre Mío, y que te agrade a ti, Señor.
Ayúdanos, por favor, para mantenernos sirviéndote a través del anuncio de tu palabra para con otras personas y principalmente con nuestros familiares, mi Señor, porque hay una responsabilidad espiritual para con nuestros familiares, cercanos o lejanos, y necesitamos, Padre Mío, hacerles del conocimiento de que tú les has ofrecido salvación y que lo mejor es tomar esa salvación
que tú nos provees para bendición nuestra en esta tierra y en la eternidad. Mi Señor, ayúdanos, por favor, a identificar esa área de servicio y que cada uno de nuestros familiares, también mi Señor decida servirte con todo su corazón. Padre, anhelamos en esta mañana que cada uno de nosotros nos humillemos delante de ti para esperar, estar dispuestos voluntariamente
a servirte con todo nuestro corazón, Señor, sirviendo a los demás, porque para servirte a ti se hace sirviendo a los demás. Padre Amado, oramos entonces para entender que la bendición tuya viene como producto de nuestra disposición para servirte y para servir a los demás. Necesitamos, Padre Mío, pedirte que en el nombre de Jesús nos ayudes a poner
nuestros dones y talentos a disposición tuya, Señor, porque tú has hecho un diseño y en base a ese diseño en nosotros nos has capacitado para poder servir en diversas áreas a los demás, pero sabiendo, Señor Mío, de que a través de nuestras capacidades, de nuestros, de nuestro entendimiento, a través de las cualidades que tenemos, vamos a disponernos
a servir a los demás. Mi Señor, queremos Padre Amado recibir de ti, queremos Padre Mío recibir toda provisión de tu parte, pero por favor ayúdanos a entender que solamente sirviéndote a ti y sirviendo a los demás, vamos a lograr que la respuesta tuya venga a nuestra vida. Mi Señor, eso significa que nosotros tenemos que estar disponibles para servirte a ti, disponibles, mi Señor. Y en esa condición, esa actitud de generosidad
de nuestra parte, podamos Dios Amado hacer multiplicar toda riqueza, tanto espiritual como material, y como tu palabra lo dice, Señor Amado, alcanzaremos bendición conforme a tus riquezas en gloria en Cristo Jesús, lo cual indica, Señor Amado, que no hay límite de tu provisión. Gracias, Padre Mío, por tu provisión. Gracias, mi Señor, porque tú provees a cada una de las necesidades de tu iglesia, de tu pueblo, de las familias.
Las provisiones tuyas son siempre mayores, mi Señor, que nuestros problemas. Padre Amado, ayúdanos para que entendamos de que los problemas que tenemos en realidad desde tu punto de vista ya son manejables y están resueltos, pero esto, Señor, solo podemos lograr atesorarlo y valorarlo si tan solo creemos a ti, Señor. Así que Dios mío, una vez más la fe vuelve a ser determinante, pero también nuestro deseo de servirte, pero también
mi Señor, la humildad delante de ti, porque nadie puede servirte a ti con todo su corazón si no es humilde. Así que, Señor, en esta mañana queremos orar para pedirte que recibamos de ti toda clase de bendición, pero por favor ayúdanos para entender que hay que humillarnos delante de ti, hay que estar dispuesto a servirte y hay que estar disponible, Señor Mío, poniendo
todo nuestro potencial de capacidades, de habilidades, de dones y de talentos al servicio tuyo, Señor. Padre, necesitamos en esta mañana pedirte que esto también sea una realidad en todos los miembros de nuestra familia, que cada uno, mi Señor, acepte ese llamado, a servirte a ti y a los demás, pero no solo lo acepte, sino también ejecute, realice, Señor Amado, esa acción de bendición que tú estás haciendo, para que a la vez cada
uno de nosotros podamos bendecir a otros, mi Señor, en el nombre de Cristo lo pedimos, Padre Amado. Suplicamos entonces, mi Señor, que sea tu Espíritu Santo, quien nos ayude para que podamos recibir de ti, mi Señor, y estar dispuestos, mi Dios, a recibirlo, pero también para ser de bendición a otros. Así que Dios, Amado, ayúdanos a ser humildes,
para que podamos estar satisfechos con lo que tú nos das, mi Señor. Pero no solo satisfechos, Padre Mío, sino, en verdad, creyendo que tú vas a multiplicar, mi Señor, todos los recursos.
Señor Amado, ayúdanos, por favor, para que la familia, Dios mío, en su totalidad pueda generar bendición espiritual, bendición material, Señor Mío. Por favor, ayúdanos y haz próspera nuestra familia. Haz próspera, Padre Mío, la familia, en el nombre de Cristo lo pedimos.
Danos, por favor, la bendición de alcanzar esa misericordia tuya y esa provisión tuya, Señor Amado. En el nombre de Jesucristo lo suplicamos. Oramos también, Señor, para que la salvación alcance a cada miembro de nuestra familia, que ningún miembro de nuestra familia se quede fuera de la bendición de la salvación, sino que sean alcanzados por la salvación.
Mi Señor, oramos también, para que tu Espíritu Santo nos ayude a caminar correctamente delante de Ti, Señor. Que seamos sabios para tomar las decisiones correctas y que pongamos nuestra mente y corazón a trabajar para tu gloria y para tu honra, produciendo los pensamientos y sentimientos correctos aprobados por Ti, Señor. Dios Amado elimina de nuestra familia
todo resentimiento, enemistad, odio, venganza, división, jactancia, orgullo, vanagloria.
Señor elimina de nosotros, por favor, todo celo. Toda actitud negativa, mi Señor, de incredulidad. En el nombre de Cristo lo pedimos. Espíritu Santo, todo distanciamiento emocional sea eliminado de Dios Amado y que prevalezca el amor, la comprensión y el respeto Padre Amado. Por favor, ayúdanos a bendecir a cada miembro de nuestra familia de diversas formas
y principalmente, Padre Amado, a través de la oración, a través del clamor. Mi Señor, oramos para que todos los miembros de nuestra familia alcancen misericordia, Señor. Prové Dios mío en este día. Prové, mi Señor, como siempre lo has hecho, pero tu palabra nos ordena a pedir el pan de cada día. Así que, en esta mañana, pedimos el pan de cada día. Por favor, Señor mío, ten misericordia y multiplica, Señor Amado, los ingresos económicos
de cada miembro de nuestra familia, pero ayúdanos a ser agradecidos, Padre Amado, para mantener abierta nuestra mano también, para darte de lo que tú nos das, mi Señor. Padre, oramos para que tu misericordia bendiga la salud de cada miembro de nuestra familia, esa salud que sólo viene de ti, Señor. La recibimos en el nombre de Cristo y declaramos que nuestro cuerpo te pertenece a ti, Señor, y vamos a usarlo para tu gloria y para tu honra, Dios
mío. Gracias, Espíritu Santo, en esta mañana, oramos para que este día sea un día de bendición, un día próspero, un día en el que la fe haga grandes milagros en tu nombre. Gracias, Dios Amado, en el nombre de Jesucristo, bendecimos tu nombre, Señor. Amén y Amén.