Palabras que sanan

«Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos».
Proverbios 16:24
El poder de las palabras
Un estudio reciente demostró que las palabras alentadoras de los profesionales de la salud pueden ayudar a los pacientes a recuperarse más rápido. En un experimento sencillo, se aplicaron a participantes voluntarios sustancias que producían picazón en la piel. Luego se compararon las reacciones de quienes recibieron palabras tranquilizadoras de sus médicos con las de quienes no las recibieron. Los primeros sintieron menos malestar y picazón que los demás.
El escritor de Proverbios sabía cuán importantes son las palabras. Escribió que «los dichos suaves» son «medicina para los huesos» (Proverbios 16:24).
El efecto positivo de las palabras no se limita a la salud. Cuando prestamos atención a la instrucción sabia, es más probable que nuestros esfuerzos prosperen (v. 20). Asimismo, el aliento nos anima a enfrentar los desafíos presentes y futuros.
Tal vez no comprendamos por completo por qué, o en qué medida, la sabiduría y el aliento traen fortaleza y santidad a nuestra vida. Sin embargo, las palabras de ánimo y la guía de nuestros padres, instructores y colegas parecen ayudarnos a afrontar las dificultades y soportar incluso las circunstancias más inesperadas.
Que Dios nos ayude a brindar sanidad y esperanza mediante «dichos suaves» a quienes nos rodean.
Oración
Querido Padre, gracias por tus palabras que sanan y llenan de esperanza.
Para reflexionar
- ¿Quién te ha hablado con palabras suaves?
- ¿Por qué es vital que expreses palabras de ánimo a los demás?
¿Le sirvió esta reflexión? Envíesela a alguien.


