Dr. Luis Ángel DíazDevocionales para pastores y líderes

Apto para ayudar

Hebreos 2:18

Apto para ayudar

Apto para ayudar

«Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados» (Hebreos 2:18).

Las ocho semanas de «receso» que José tomó de su trabajo para colaborar con una iglesia de Nueva York, ayudando a personas en situaciones críticas, no fueron vacaciones. Él explicó:

«Fue volver a vivir entre los que no tienen un techo, ser uno de ellos, recordar cómo es tener hambre, estar cansado y sentirse olvidado».

Su primera experiencia en las calles había ocurrido nueve años antes, cuando llegó sin trabajo ni lugar donde vivir. Durante trece días vivió en la calle, con poca comida y descanso. De ese modo, Dios lo había preparado para décadas de ministerio entre los necesitados.

Cuando Jesús vino a este mundo, también decidió compartir las experiencias de aquellos a quienes había venido a salvar:

«Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo» (Hebreos 2:14).

Desde su nacimiento hasta su muerte, Jesús experimentó todo como ser humano, excepto el pecado (Hebreos 4:15). Y, por haberlo vencido, puede ayudarnos cuando somos tentados a pecar.

El Señor que nos salvó sigue conectado con nosotros e interesado en nuestras circunstancias. Sea lo que sea que vivamos, Aquel que nos rescató está dispuesto a ayudarnos en nuestras necesidades.

Oración

Padre, ayúdame a recordar que estás listo para ayudarme en todo.

Para reflexionar

¿Cómo te alienta saber que Jesús tomó forma de hombre para identificarse con nosotros y ayudarnos?

Tomado de Nuestro Pan Diario, pág. 109, vol. 26.

Publicado por el pastor Luis Ángel Díaz Andino, asesor pastoral, El Salvador, Centroamérica.

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