Predicar como respuesta a la voz de Dios

Predicar como respuesta a la voz de Dios
“Entonces oí la voz del Señor que decía: ‘¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?’ Y respondí: ‘Aquí estoy. Envíame a mí.’”
Isaías 6:8 (NVI)
Una respuesta obediente
La predicación es una respuesta obediente al llamado de Dios. Antes de hablar a otros, el predicador debe escuchar la voz del Señor.
Isaías tuvo una experiencia profunda con Dios que transformó su vida y despertó en él la disposición para servir. De la misma manera, el predicador no es simplemente un comunicador religioso, sino alguien que ha escuchado la voz de Dios a través de la Palabra y responde con obediencia.
Cada mensaje proclamado debe nacer de una vida que ha sido tocada por la presencia divina. Cuando el predicador responde a Dios con un “Aquí estoy”, su ministerio se convierte en un instrumento para la transformación de vidas.
Preguntas de reflexión
- ¿Estoy escuchando la voz de Dios antes de hablar a otros?
- ¿Mi predicación nace de una experiencia personal con Dios?
- ¿Sigo diciendo “Aquí estoy” cada vez que Dios me llama?
Oración
Señor, abre mis oídos espirituales para escuchar tu voz. Dame un corazón dispuesto a obedecer tu llamado cada día y a predicar con fidelidad tu mensaje. Amén.
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