Estoy protegido

Estoy protegido
«El Señor de los ejércitos está con nosotros…»
Salmo 46:11
Débora, dueña de un servicio de limpieza de casas, buscaba constantemente nuevos clientes para ampliar su negocio. En cierta ocasión, habló con una mujer que le respondió: «En este momento no puedo pagar por eso; estoy en tratamiento contra el cáncer».
En ese instante, Débora decidió que ninguna mujer en tratamiento contra el cáncer sería rechazada y que incluso le ofrecerían limpiar su casa gratuitamente. Así, en 2005, fundó una organización sin fines de lucro en la que distintas empresas donaban servicios de limpieza a estas mujeres.
Una de ellas experimentó una profunda sensación de confianza al regresar a su casa limpia y expresó:
«Por primera vez, creí que podría vencer el cáncer».
La esperanza de saber que no estamos solos
La sensación de protección y apoyo puede sostenernos cuando enfrentamos desafíos. Del mismo modo, tomar conciencia de la presencia y el respaldo de Dios trae una esperanza especial a nuestra alma.
El Salmo 46 nos recuerda:
«Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones».
También nos invita:
«Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; [...] enaltecido seré en la tierra. El Señor de los ejércitos está con nosotros» (vv. 1, 10-11).
Tener presentes las promesas de Dios y su presencia con nosotros puede renovar nuestro corazón y darnos ánimo y confianza en los momentos difíciles.
Oración
Dios, ayúdame a confiar en ti y en tu capacidad para sostenerme.
Para reflexionar
¿En qué pruebas estás dependiendo de la fortaleza de Dios?
¿Qué versículos bíblicos te ayudan?
¿Le sirvió esta reflexión? Envíesela a alguien.


