Dr. Luis Ángel DíazDevocionales para pastores y líderes

Plenamente conocido

Jeremías 1:5

Plenamente conocido

Plenamente conocido

«Antes que te formase […] te conocí» (Jeremías 1:5).

«No entiendo cómo está aquí. Alguien la estaba cuidando», le dijo el conductor de la grúa a mi madre después de sacar su automóvil del borde de un escarpado barranco y estudiar las marcas de las llantas que dejó el accidente.

Mamá estaba embarazada de mí en ese momento. Mientras yo crecía, solía contarme cómo Dios había salvado la vida de ambos aquel día. Así reafirmaba en mí la certeza de que Él me valoraba aun antes de que naciera.

Dios nos conoce íntimamente

Nadie está fuera del alcance del Dios que todo lo sabe. Hace más de 2,500 años, Él le dijo al profeta Jeremías:

«Antes que te formase […] te conocí» (Jeremías 1:5).

Dios nos conoce más íntimamente que cualquier otra persona y puede dar significado y propósito a nuestra vida como nadie más. No solo nos formó con su sabiduría y poder, sino que también sostiene cada momento de nuestra existencia, incluso aquello que ocurre sin que seamos conscientes: los latidos del corazón y el intrincado funcionamiento del cerebro.

Al reflexionar en todos estos aspectos de nuestra vida, David exclamó:

«¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!» (Salmo 139:17).

Dios está más cerca de nosotros que nuestro último aliento. Él nos hizo, nos conoce y nos ama; por eso, es digno de nuestra alabanza y adoración.

Oración

Dios, gracias por sostenerme y ayudarme a atravesar cada momento del día.

Para reflexionar

  • ¿En qué área de tu vida le agradecerías a Dios por su cuidado?

  • ¿Cómo alentarías hoy a otros a confiar en el cuidado de Dios?

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