Un llamado a dejar todo

«Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron».
San Mateo 4:20
Responder al llamado
Cuando era joven, me imaginaba casada con mi novio de la escuela secundaria… hasta que cortamos. El futuro se me presentaba vacío y luchaba por saber qué hacer con mi vida.
Por fin, sentí que Dios me guiaba a servirlo sirviendo a otros, y me inscribí en un seminario. Entonces, la realidad me enfrentó con dureza: tendría que dejar mis raíces, mis amigos y mi familia. Para responder al llamado de Dios, tenía que irme.
Dejar para seguir
Jesús caminaba junto al mar de Galilea cuando vio a Pedro y Andrés arrojando redes al mar, ganándose la vida con la pesca. Entonces los invitó:
«Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres».
Mateo 4:19
Luego vio a otros dos pescadores, Jacobo y su hermano Juan, y les hizo una invitación similar.
Cuando aquellos discípulos fueron con Jesús, también dejaron algo. Pedro y Andrés dejaron «las redes» (v. 20); Jacobo y Juan, «la barca y a su padre» (v. 22). Lucas lo expresa de este modo:
«Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron».
Lucas 5:11
Cada llamado a seguir a Jesús incluye un llamado a dejar otra cosa: redes, barca, padre, amigos u hogar. Dios nos invita a todos a tener una relación con Él y, después, llama a cada uno a servir.
Oración
Querido Dios, ayúdame a entender qué necesitaría dejar para responder a tu llamado.
Para reflexionar
- ¿Qué cosas tendrías que dejar para seguir a Cristo?
- ¿Cómo puedes confiar en Él con respecto a lo que dejaste?
Tomado de Nuestro Pan Diario, pág. 68, vol. 26.
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